domingo, 8 de julio de 2012

Virgen del Viso, Patrona de la Tierra del Vino




Anónimo, ¿?
Bamba (Zamora)


La Virgen del Viso, patrona de la Tierra del Vino, es una imagen gótica, oculta a excepción de su rostro, bajo un armazón y diversos ropajes, incorporándose los brazos, que no corresponden a la talla original. La advocación tiene su origen en 1260, cuando la tradición señala que la virgen María habló a un pastor, refiriéndose al lugar donde se ocultaban los restos de san Ildefonso, y bajo ellos, el de san Atilano. El pastor, llamado Pascual, fue a la iglesia y convenció al párroco para elevar al obispo esta información, encontrándose todo tal cual le había dicho la Virgen. La imagen de santa María fue revistiéndose según la moda barroca, y especialmente tras el accidente de 1628, año en que la imagen se cae de su carro triunfante, y se precisa repararla, incorporándole un armazón de hierro. En la cima de la colina donde la Virgen le habló al pastor, se construyó una ermita, donde se veneró a santa María hasta la ruina del templo en 1792, trasladando la imagen a la iglesia parroquial de Bamba. También aquí se habla de diversos prodigios, como la lucha entre los pueblos de Madridanos y Bamba por la imagen, dejando a los bueyes que dirigían el carro la decisión de dónde se albergaría la imagen, decidiendo siempre ir a Bamba. La imagen es venerada de forma especial en torno a Pentecostés, siendo el lunes el día grande, pero acogiendo al resto de pueblos del entorno, que van a cumplir diversos votos a la Virgen durante dichos días. Aunque parece ser que nunca tuvo una cofradía titular establecida en su santuario, existe alguna referencia a diversas cofradías de Santa María del Viso en la comarca de Zamora: en 1501 aparece en las actas del Concejo de la ciudad una cofradía de Santa María del Viso y en 1697 existía una con dicha advocación en Moraleja, pero acabó extinguiéndose debido al conflicto con el propio santuario.

La imagen siempre ha estado muy vinculada a la ciudad de Zamora y al Cabildo de la Catedral, siendo una de las protagonistas de la llamada Procesión de las Imágenes, rogativa que tuvo su mayor esplendor a lo largo del siglo XVII, siendo prohibida por el Consejo de Castilla en 1773. Dicha rogativa tenía un ceremonial muy marcado, aprobado por el Cabildo de la Catedral en 1588. La bajada de la Virgen del Viso se iniciaba un día antes, bajando desde su ermita a Bamba, donde pasaba la noche, siendo colocada en el lado del evangelio del templo. Se iniciaba la procesión al mediodía, siguiendo el orden establecido en la jornada previa, tal y como establecía el Orden de 1588: los pueblos de Moraleja, Bamba y Sanzoles tenían el derecho reconocido de ir los más cercanos a la Virgen, y los demás ganaban antigüedad según iban llegando a la ermita, guardando dicho turno para el traslado a la ciudad del día siguiente. La Virgen del Viso era recibida en la ciudad por los monjes franciscanos y jerónimos (cuyos conventos se encuentran en la margen izquierda del Duero), subiendo en su carroza por la cuesta de Balborraz.  Tras el encuentro con la Virgen de la Hiniesta, se seguía hasta la Catedral y la iglesia de San Ildefonso, donde permanecían durante toda la noche, regresando a sus pueblos con un ceremonial similar en la mañana siguiente.

Tenemos pocas procesiones registradas de esta imagen, sobre todo tras la prohibición de la rogativa ya mencionada. Entre las que se tiene prueba documental, podemos citar las siguientes:


En 1593, debido a la sequía, conocida por el milagro que curó a una niña tullida. 
En 1598, en abril, conocida por la cura milagrosa de un enfermo en el hospital de Sotelo de Zamora. 
En 1602, conocida por la curación de una pierna de un jinete caído de su caballo. 
El 1612, el 13 de mayo, registrada por el efecto inmediato al caer un importante aguacero cuando las imágenes entraban en la Plaza Mayor, acto presenciado por un arzobispo y varios obispos. 
En 1620, convocada por la sequía. 
En 1628, registrándose durante la procesión la caída de la imagen desde su carro.
En 1650, convocada por la plaga de langosta.
En 1679, el 28 de mayo, llegan las imágenes a Zamora con motivo de la hambruna.
En 1680, convocada de nuevo por la sequía.
En 1700, rogativa por la falta de agua.
En 1703, nuevamente se trajeron las imágenes a la ciudad.
En 1713, rogativa por el estado de los campos y la plaga de langosta.
En 1720, 1723, 1726, 1734, 1737, 1738, 1739, 1742, 1743, 1744, 1750, 1751, 1752, 1753 y 1754 los procuradores solicitan la rogativa por la escasez de agua.
En 1757, 1764, 1767 y 1772 se realiza la rogativa de las imágenes pero desconocemos la causa.
En 1773, se convocará la última rogativa de las imágenes.
En 1792, traslado de la imagen hasta la iglesia de Bamba, tras la ruina de su ermita.
En 1988, el 6 de diciembre, con motivo del Año Mariano.

La imagen fue restaurada en el año 2001, siendo expuesta en las Edades del Hombre en la Catedral de Zamora, sin ningún tipo de ropaje, pudiéndose apreciar las líneas originales de la talla.


Bibliografía:

Libros de acuerdos del consistorio de la ciudad de Zamora (1500-1504). Manuel Ladero Quesada. 2000.

Bamba y su Santuario de Santa María del Viso. José Carlos de Lera Maíllo. 2012.





Otras entradas:

La Procesión de las Imágenes (aquí)

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