lunes, 30 de enero de 2012

El descendimiento



Gregorio Fernández, 1623 
Cofradía Penitencial de la Santa Vera Cruz / Cofradía El Descendimiento y 
 Santo Cristo de la Buena Muerte 
Valladolid 


Grupo escultórico tallado para la cofradía de la Vera Cruz, en cuya procesión, en la noche del Jueves Santo, participaba desde 1625. El grupo se conoce popularmente como el reventón, debido a que en 1741, en la entrada a la iglesia, el paso cayó sobre una persona, matándola en el acto. En 1757, se separó la imagen de la Virgen para recibir culto como dolorosa, sustituyéndose en el paso por una réplica, obra atribuida a Pedro Sedano. Este grupo no sufrió la dispersión de sus imágenes secundarias como el resto de los misterios, debido a que estaba, como actualmente, montado íntegramente en uno de los altares de la iglesia de la Vera Cruz. En 1939 se funda una cofradía que tomará como titular este misterio, acompañándolo (como en la actualidad), en la Procesión General de la Sagrada Pasión del Viernes Santo, sin que por ello afectara a la propiedad de la imagen por parte de la Vera Cruz, la cual desfila con este grupo en su procesión de Regla en la noche del Jueves Santo. Desfila sobre una carroza a ruedas realizada en 2002.

La cofradía de la Santa Vera Cruz se funda en el s.XV siendo la más antigua de las hermandades penitenciales de Valladolid. A finales del s.XVI, después de haber residido en el convento de San Francisco, inicia las obras de su propia iglesia penitencial en la calle de las Platerías. Tradicionalmente su procesión se desarrollaba en la tarde noche del Jueves Santo, denominado antiguamente Jueves de Cena, tras los oficios propios del día, incorporándose en el s.XIX a la Procesión General de la Sagrada Pasión en la tarde del Viernes Santo, y organizando y recuperando otras procesiones ya a finales del s.XX. A día de hoy desfila el Domingo de Ramos con el grupo de Jesús en su Entrada Triunfal, el Lunes Santo alumbra a la Dolorosa en la procesión del Rosario del Dolor, el Jueves Santo por la noche organiza su procesión de Regla con todos sus grupos escultóricos, en el Santo Entierro alumbra a la Dolorosa y el Sábado Santo celebra el ofrecimiento de los Dolores a la Virgen. Además, el 3 de mayo celebra la fiesta de la Cruz. Sus cofrades visten túnica negra con bocamangas con encaje, caperuz negro y capa verde, llevando muceta negra en los actos a los cuales asisten los cofrades descubiertos. Los pasos de la cofradía son: La Entrada Triunfal de Jesús en Jerusalén, la Oración del Huerto, el Señor atado a la Columna, Ecce Homo, Santo Cristo del Humilladero, El Descendimiento, La Dolorosa y Lignum Crucis.

La cofradía de El Descendimiento y Santo Cristo de la Buena Muerte se funda en 1939 en la iglesia de San Miguel y San Julián, y procede de la fusión en 1954 de esta cofradía y de la congregación de la Buena Muerte, hermandad extinta que radicaba en una capilla lateral de la misma iglesia, de donde saldrán las imágenes de El monte Calvario, Cristo Yacente y Nuestra Señora de la Amargura, tallas pertenecientes a un retablo y fechadas en los siglos XVI, XVII y XVIII. Toman por titular el grupo de El descendimiento de la cofradía de la Vera Cruz, alumbrándolo en la Procesión General de la Sagrada Pasión de Cristo cada tarde de Viernes Santo. En 1951, la cofradía decide participar en la Procesión de Nuestra Señora de la Amargura el Jueves Santo, alumbrando el grupo El monte Calvario. En 1995 sale por primera vez a la calle en la noche del Jueves Santo, la procesión titulada como Cristo al Humilladero, portando a hombros el Cristo Yacente venerado en la iglesia de San Miguel. Además de las imágenes citadas, la cofradía rinde devoción a la Virgen de la Amargura, aunque actualmente esta talla no desfila en ninguna procesión. Visten túnica y caperuz morado, con capa, guantes y fajín blanco.




Otras entradas:

La Semana Santa de Valladolid en el s.XVII (aquí)

La entrada de Jesús en Jerusalén (aquí)
La oración en el huerto (aquí)
Ecce Homo (aquí)
Jesús atado a la columna (aquí)
Nuestra Madre la Virgen de los Dolores de la Vera Cruz (aquí)

11 - 10 - 2013 REPORTAJE: Procesión extraordinaria de El descendimiento (aquí)

domingo, 29 de enero de 2012

La Cruz




Julio Gómez, 1920
Cofradía de la Santa Vera Cruz, Disciplina y Penitencia
Zamora


Cruz labrada en el taller de José Fernández, completada en los remates y cartela del INRI por los talleres de los hermanos Blanca. Se tiene constancia desde el año 1600 de la existencia de una cruz que participaba en el desfile penitencial, adornada con un velo. En el s.XVIII, tal y como relata José-Andres Casquero en la obra "La cofradía de la Santa Vera Cruz de Zamora", se decide montar un paso para la Cruz, a imitación del resto de grupos de la hermandad. Actualmente, la imagen desfila sobre la mesa tallada para la Dolorosa en 1930, adaptada para la Santa Cruz en 1962. Abre el desfile de la tarde del Jueves Santo, aunque originariamente, parece ser que ocupaba el lugar antecedente al Nazareno. Se puede visitar durante todo el año en el Museo de Semana Santa, presidiendo la Misa de la Exaltación de la Cruz el domingo más próximo al 14 de septiembre, desfilando por las calles de la feligresía de San Juan de Puertanueva.

La más antigua de la hermandades penitenciales de Zamora, fundada a finales del s.XV, tenía su sede canónica en el Convento de San Francisco, desde donde partía su procesión de penitencia en la tarde-noche del Jueves Santo. A lo largo de su dilatada historia se fue fusionando con diferentes cofradías. Así mantuvo durante tiempo varias sedes: el convento de Santo Domingo (donde se fusionó con la Cofradía de Pasión) y posteriormente la Iglesia de San Juan de Puertanueva, donde la Cofradía de San Miguel tenía capilla propia y la cual se convirtió en su sede tras la desamortización de San Francisco. Actualmente mantiene la Iglesia de San Juan como sede canónica y donde recibe culto el Nazareno titular, estando el resto de los pasos en el Museo de Semana Santa. Los cofrades visten túnica y caperuz de terciopelo morado, con cíngulo amarillo a la cintura, medalla de la cofradía al cuello y portan una vara con la Cruz. Los pasos de esta cofradía son: Santa Vera Cruz, el Lavatorio, la Santa Cena, la Oración de Jesús en el Huerto de los Olivos, El Prendimiento, la Flagelación, La Coronación de espinas, Ecce Homo, la Sentencia, el Nazareno y la Dolorosa, además del Cristo de la Laguna, que actualmente no desfila.


Bibliografía:

La cofradía de la Santa Vera Cruz de Zamora. Historia y patrimonio artístico. Miguel Ángel Jaramillo Guerreira y José Andrés Casquero Fernández. Cofradía de la Santa Vera Cruz de Zamora. Zamora, 2009.




Otras entradas:

La Semana Santa de Zamora en el siglo XVII (aquí)
La Procesión de las Imágenes (aquí)

El lavatorio (aquí)
El prendimiento (aquí)
La flagelación (aquí)
La coronación de espinas (aquí)
Ecce Homo (aquí)
La sentencia (aquí)
Jesús Nazareno (aquí)
Virgen Dolorosa (aquí)

Santa Cena de Blas González (aquí)
Santa Cena de Ricardo Segundo (aquí)
Virgen Dolorosa antigua (aquí)

11 - 09 - 2011 REPORTAJE: Procesión de la Exaltación de la Cruz (aquí)
11 - 09 - 2016 REPORTAJE: Procesión de la Exaltación de la Cruz (aquí)

jueves, 26 de enero de 2012

Los Apóstoles




Narciso Tomé, s.XVII
Cofradía del Cristo del Gran Poder 
León

Figura perteneciente a un conjunto de apóstoles que formaban parte del antiguo retablo de la Catedral de León. Cuando se decidió cambiar de retablo, las imágenes se desecharon, siendo compradas por los frailes capuchinos, los cuales las ceden a la cofradía para su desfile desde 1996. Actualmente el paso se compone de tres imágenes, que participan en las dos procesiones de la cofradía: en las tardes del Domingo de Ramos y del Jueves Santo.

La hermandad se funda con sus primeros estatutos aprobados en 1994, realizando su primer desfile al año siguiente con dos pasos, además del Cristo titular, una virgen prestada por la cofradía de Jesús Nazareno de Sahagún. A lo largo de los siguientes años la hermandad va creciendo poco a poco, incorporando pasos y consolidando su procesión titular en la tarde del Domingo de Ramos, e incluso organizando a partir de 1997 la procesión de La despedida en la tarde del Jueves Santo. Sus actuales pasos son: Cristo del Gran Poder, Virgen del Gran Poder, Los apóstoles, La oración, San Juan y el paso de Marta y María. Los cofrades visten túnica y capillos negros.


Otras entradas:

La oración (aquí)

martes, 24 de enero de 2012

Virgen de las Angustias




Anónimo, 1406-1415
Museo Nacional de Escultura
Valladolid





Talla de la Piedad venerada desde antiguo en el convento benedictino de San Benito el Real. La imagen llegaría al cenobio por donación de Juan II y a instancias de Sancho de Rojas, obispo de Palencia, y posteriormente de Toledo, quien mandaría construir un retablo para dicha imagen y una capilla en el monasterio.  La imagen es de un material calcáreo, que podría vincularla con el centro de Europa. Fue titulada como Virgen de las Angustias, siendo la primera que recibe esa advocación en la ciudad, aunque posteriormente recibió también el apelativo "de la Pasión". En 1588, la ubicación de la imagen genera un conflicto entre los patronos de la capilla  de Fuensaldaña y los monjes del monasterio, al haber sido traslada la imagen desde su capilla del claustro a un retablo en el interior del templo. La talla fue requerida por el rey Felipe III en 1603 con motivo del parto de la reina Margarita de Austria, cuando la Corte se instaló en Valladolid. Para ello, sería trasladada con toda solemnidad, acompañada de los monjes hasta el palacio real. Uno de los milagros registrados fue el de santo Toribio de Mogrovejo, curado milagrosamente de un tumor en una mano cuando era un estudiante, y que posteriormente fue arzobispo de Lima. En el siglo XIX, al igual que los demás bienes del convento, fueron desamortizados y depositados en el Museo Provincial de Bellas Artes. Actualmente se puede visitar en el Museo Nacional de Escultura en Valladolid.


Bibliografía:

Civitatis Domina. La Virgen de las Angustias y las gentes de Castilla. Javier Burrieza.

Dos piedades germánicas góticas en Valladolid. Javier Balandrón Alonso. Blog Arte en Valladolid (aquí).

Virgen de San Lorenzo, patrona de la ciudad. Javier Burrieza Sánchez. Ayuntamiento de Valladolid. 2007.

lunes, 16 de enero de 2012

Jesús en su Tercera Caída



Quintín de la Torre, 1947 
Hermandad de Jesús en su Tercera Caída 
Zamora 


Imagen titular de la hermandad del barrio de San Lázaro, la cual desfila cada tarde de Lunes Santo desde su barrio hasta el centro de la ciudad. La talla se inspira en una pintura existente en un retablo de la Catedral, en el lado de la epístola, donde se venera un cristo llamado popularmente de la Cruz de Carne, que visitó Quintín de la Torre la Semana Santa anterior a la entrega de la imagen. Desfila sobre una mesa a hombros tallada por Miguel y José Antonio Pérez, sustituyendo a una anterior, portada a ruedas, de fibra de vidrio, obra de José Luis Coomonte, que a día de hoy es la peana donde recibe culto la imagen en la parroquia de San Lázaro. Retornó al culto en 2009 tras años de encontrarse expuesto en el Museo de Semana Santa tras el derribo de su altar en la iglesia ya citada. 

La hermandad se funda el 16 de abril de 1942, erigida canónicamente en la parroquia de San Lázaro como una cofradía de ex-combatientes de la Guerra Civil española. Realiza su primer desfile el Miércoles Santo de 1943 con la imagen de Jesús Nazareno del paso de La caída, cedida por la Congregación, vestida para la ocasión con una túnica blanca. Los hermanos visten túnica y caperuz de raso negro y capa blanca con el escudo de la cofradía bordado en rojo, portando además hachones con vela y medalla al cuello. Los pasos de la cofradía son: La despedida, Jesús en su Tercera Caída y la Virgen de la Amargura.


Bibliografía:

Foto antigua 1: Revista Merlú 1956.

Foto antigua 2: Diario Imperio 1960.





Otras entradas:

La despedida (aquí)
Virgen de la Amargura (aquí)

La caída (aquí)

18 - 04 - 2011 SEMANA SANTA: Tercera Caída (aquí)

domingo, 15 de enero de 2012

Cristo de la Zarza



Anónimo, s.XVI
Parroquia de Santa María del Castillo
Fuentesaúco (Zamora)


Pequeña talla que fue venerada en la iglesia de Santa María del Castillo, actualmente cerrada al culto. Se desconoce su autoría, aunque se piensa que puede pertenecer al círculo de Juan de Montejo, escultor que entre otras imágenes talló la Virgen de los Dolores de la localidad. La imagen es portada a hombros en las procesiones de la Pasión del Jueves Santo y en la del Santo Entierro el día siguiente. La imagen  actualmente se venera en la ermita de los Dolores, antigua iglesia de Santa Clara.


sábado, 14 de enero de 2012

Nuestra Señora del Amor Hermoso



Anónimo, ¿?; restaurada por Ramón Álvarez, 1857 
Archicofradía de Nuestra Señora del Amor Hermoso 
Zamora 


Talla de la Virgen que originariamente parece ser que se advocó "de las flores", y así se recoge hasta principios del s.XIX, cuando ya se registra el nombre de Amor Hermoso. Aunque la talla debe ser anterior, Ramón Álvarez y Julián Rodrigo la restauraron en 1857, actuación que le daría su actual fisionomía, que muestra rasgos muy propios del imaginero local. La leyenda popular indica que ante esta imagen venían las jóvenes casaderas para pedir por un buen matrimonio. Aunque no desfila en la actualidad, su cofradía celebra los cultos en su honor en el mes de mayo, conservando el Ejercicio de las Flores. Se venera en un retablo lateral en la iglesia de San Pedro y San Ildefonso.


viernes, 13 de enero de 2012

Nuestra Señora de las Angustias



Anónimo, s.XVII-XVIII 
Congregación de Jesús Divino Redentor Rescatado y 
Nuestra Señora de las Angustias 
Salamanca 


Piedad procedente de alguna de las iglesias del entorno, como San Polo o San Justo, con cuya ruina se trasladaron al templo de la Trinidad las imágenes de sus retablos. Recibe culto en la iglesia de la Trinidad - Parroquia de San Pablo, donde se le dedica un quinario en su honor. En la Procesión del Santo Entierro (tarde del Viernes Santo), en la que participa la cofradía junto a otras tres hermandades, desfila entre el Calvario de la Vera Cruz y el Santo Entierro de la congregación de Jesús Nazareno (San Julián). Desde 1988 sale a la calle sobre la antigua carroza de Jesús Rescatado. 

La cofradía se funda en el seno de la Confraternidad Trinitaria en 1686, con el objeto de dar culto a la imagen de Jesús Rescatado que acababa de llegar de Madrid. La vinculación con esta tercera orden de la Trinidad fue muy intensa, de forma que una vez que desaparece, es la propia cofradía quien en 1796 solicita su reinstauración, fusionándose con ella y formando la "Congregación de la Santísima Trinidad bajo la advocación de Nuestro Padre Jesús Divino Redentor Rescatado". En 1885 se creó dentro de la propia cofradía la congregación de Nuestra Señora de las Angustias, asociación de señoras que acompañaban esta imagen cada Viernes Santo vestidas con el escapulario trinitario aunque sin túnica. En la actualidad la cofradía sigue participando en la procesión del Santo Entierro con sus dos titulares, encontrándose con la congregación del Nazareno de San Julián camino de la capilla de la Vera Cruz, donde se forma el cortejo, pero una vez pasada la Plaza Mayor se despide de la anterior cofradía y retorna a San Pablo. Los cofrades visten túnica morada con capillo y corona de espinas, además de cíngulo al cuello y a la cintura y escapulario trinitario.





Otras entradas:

Jesús Rescatado (aquí)

miércoles, 11 de enero de 2012

Sed tengo




Gregorio Fernández y discípulos, 1612-1616
Cofradía de las Siete Palabras / Insigne Cofradía Penitencial de Nuestro Padre 
Jesús Nazareno / Museo Nacional de Escultura 
Valladolid 


Antiguo "Paso grande" de la cofradía de Jesús Nazareno, regalado parcialmente por el gremio de los pasamaneros, el cual donó el crucificado y dos sayones, aunque la hermandad le ayudó al pago de dichas figuras. Tras el conflicto con los frailes agustinos en 1676, el cual es ganado por la orden y todos los pasos de la cofradía retenidos en su iglesia, el grupo se va rehaciendo con nuevas imágenes. En 1717 la orden le vende a la hermandad sus antiguos sayones pero no la imagen del Señor (que es la que podemos ver en la foto), que acabará en los almacenes del Museo Nacional de Escultura, donde se reunirán todas las imágenes y se completará el paso en el siglo XIX. La cofradía había encargado otra imagen para sustituir el Cristo de Gregorio Fernández, que es el actual Cristo de la Agonía, venerado en la capilla de Jesús y que actualmente sigue desfilando en las procesiones del Nazareno. El actual grupo desfila en la cofradía de las Siete Palabras desde 1944, representando la Quinta Palabra: "Sed Tengo", participando tanto en el desfile de la mañana del Viernes Santo como en la Procesión General de la Sagrada Pasión del Redentor de esa misma tarde. Durante todo el año, se puede visitar en el Museo Nacional de Escultura, en la Sala de Pasos.

La cofradía de Jesús Nazareno se funda en 1596 en el seno de la orden de San Agustín, organizando una procesión de penitencia en la mañana del Viernes Santo. Las relaciones con la orden fueron cada vez más tensas, hasta que la cofradía decide trasladarse a una capilla propia, motivo que desencadena el pleito que acabará en 1684 con la devolución de todos sus pasos a la orden, por lo cual la cofradía tendrá que encargar nuevas imágenes. Con iglesia penitencial propia, se sabe que en 1665 ya están construidos los cimientos del nuevo templo, realizando a lo largo de los siglos diferentes reformas, afectándole especialmente la reforma urbanística del entorno de la Plaza Mayor de finales del s.XIX. La cofradía tiene como titular la imagen de Jesús Nazareno, desfilando también con el Cristo de la Agonía, y aunque actualmente no desfilen (sí lo hicieron en momentos determinados de la historia de la hermandad), también rinde devoción al Cristo del Despojo y a la santísima Virgen de la Soledad y Sacro Monte Calvario. Organiza las procesiones del Vía Crucis el Miércoles Santo y la Peregrinación del Silencio en la noche del Jueves Santo, además de participar en la Procesión General de la Sagrada Pasión del Redentor con su imagen titular. En 1994 la hermandad es agregada a la Archicofradía del Silencio de Sevilla, jurando defender el dogma de la Inmaculada Concepción, asumiendo en sus desfiles símbolos concepcionistas como la espada y el cirio. Los cofrades visten hábito, compuesto de túnica y capirote de terciopelo morado con galón dorado en la parte frontal, bajos y bocamangas que van adornadas con encaje de color blanco y botones forrados de la misma tela. Se completa con cíngulo amarillo, guantes blancos, zapatos y calcetines negros. Además se caracterizan por ir en sus procesiones con las manos cruzadas sobre el pecho. 

La cofradía de las Siete Palabras se fundó en 1929 estableciendo como sede canónica la iglesia de San Felipe Neri, alumbrando por primera vez el paso "Emissit-Spiritum". Será en 1941 cuando se establezca definitivamente en la iglesia de Santiago, organizando por primera vez en 1943 el Sermón de las Siete Palabras. Será al año siguiente cuando se comience a anunciar este acto con una comitiva de cofrades a caballo, recorriendo las calles de la ciudad invitando al acto. La cofradía desfila con siete pasos representativos de cada una de las Siete Palabras de Cristo, desfilando todos ellos en la procesión titular de la cofradía en la mañana del Viernes Santo y en la Procesión General. Además, organiza en la noche del Miércoles Santo la procesión del Cristo de las Mercedes, talla central del paso de la Séptima Palabra o "Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu". El Domingo de Ramos por la tarde traslada procesionalmente al Cristo de los Trabajos desde la cercana localidad de Laguna de Duero, talla que forma parte del paso de la Primera Palabra o "Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen". El Lunes Santo alumbran el paso "La Crucifixión del Señor" en la procesión del Santísimo Rosario del Dolor. Los cofrades visten túnica, capa y guantes de color blanco, capirote y cíngulo rojo y zapatos negros.





Otras entradas de Jesús Nazareno:

La Semana Santa de Valladolid en el siglo XVII (aquí)

Jesús Nazareno (aquí)
Cristo de la Agonía (aquí)
Virgen de la Soledad y Sacro Monte Calvario (aquí)


Otras entradas de las Siete Palabras:

Cristo de las Mercedes (aquí)

sábado, 7 de enero de 2012

La Procesión de las Imágenes


 Virgen de la Hiniesta


"En lo que se manifiesta esta devota Imagen de la Inista singularmente milagrosa, es en socorrer a toda la tierra en las necesidades públicas, y especialmente, cuando los campos carecen de agua, y sedientos piden por las bocas, que abre la tierra, y por las de los labradores, que claman al Cielo les conceda socorro a su necesidad por medio de esta prodigiosa Señora, y de otra devota Imagen de la misma Virgen MARÍA, que llaman Nuestra Señora del Viso."
Compendio histórico de Juan de Villafañe (1726)


Posiblemente una de las tradiciones que mayor fervor ha despertado en la historia de Zamora, su alfoz y las comarcas limítrofes del Pan y del Vino, ha sido la llamada Procesión de las Imágenes, protagonizada por dos advocaciones medievales, vinculadas a la ciudad y al Cabildo de la Catedral. La Virgen de la Hiniesta fue el referente devocional de Zamora desde el siglo XIII al XVIIII, hasta el punto de que su santuario era lugar de reunión del concejo de la ciudad en 1492 para resolver importantes problemas que solo bajo su amparo podían encontrar solución. También, su vinculación a Zamora se renovaba año tras año, en la romería que llevaba y lleva a la patrona de Zamora, Nuestra Señora de San Antolín, hasta su iglesia, cada Lunes de Pentecostés. Y la Virgen del Viso recibe su nombre, según cuenta la leyenda, por el "aviso" que recibió un pastor para recuperar al culto las reliquias del que sería después patrono de Zamora, san Ildefonso, arzobispo de Toledo y padre de la Iglesia hispana. Curiosamente, ambas imágenes no pertenecían a la ciudad, estaban relativamente alejadas de Zamora y eran patronas de dos comarcas. El cabildo de la Catedral, custodio de ambos templos, convocaba a las diversas curias, cofradías y pueblos para disponer la rogativa, permaneciendo en la ciudad solo un día, pero bien medido en su protocolo y actos de cultos.

La Virgen de la Hiniesta es una talla románica venerada como la patrona de la Tierra del Pan, además de protagonista de una de las romerías más antiguas de España. La imagen aparece sobrevestida al modelo barroco, ocultando sus líneas románicas, siendo una imagen de la Virgen sentada sobre un trono con el Niño en su regazo. Según consta en diversos documentos antiguos, originariamente la Virgen podría tener la tez morena, siendo una de las vírgenes negras originales de la Península Ibérica. Recibe culto en el retablo del altar mayor de la iglesia consagrada a su advocación, templo que nos muestra una portada gótica. La leyenda dice que fue encontrada en 1290 entre hiniestas (arbustos) por el Rey Sancho IV cuando iba de cacería, siendo trasladada a la ciudad y siendo depositada en la iglesia de San Antolín, donde se veneraba a la patrona de Zamora, la Virgen de San Antolín, posteriormente conocida como la de la Concha. El Lunes de Pentecostés se trasladó a la Virgen de la Hiniesta desde Zamora a su lugar de hallazgo, donde se habría levantado un templo, primera romería presidida por los mismos reyes, en la cual seguramente participó todos los estamentos de la ciudad y probablemente otras imágenes. La crítica histórica ha demostrado que el pueblo de La Hiniesta ya existía en el s.XIII, incluso con el mismo nombre, y que también había un templo en dicho pueblo. Así pues se trataría de entronizar la imagen en una iglesia que se reconstruiría o se engrandecería, siendo bendecidas las nuevas obras en el trascurso de dicho Lunes de Pentecostés, rito del cual queda constancia al mantenerse la procesión alrededor del templo a la llegada de la romería. El rey Sancho IV estableció un privilegio para sus habitantes, los cuales destinaban sus impuestos al mantenimiento del templo, cedido al Cabildo de la S.I. Catedral, costumbre que se mantuvo hasta el s.XIX, todo ello justificado al ser un templo de fundación real.



Virgen del Viso 


La Virgen del Viso es una imagen gótica, oculta a excepción de su rostro, bajo un armazón y diversos ropajes, incorporándose los brazos, que no corresponden a la talla original. La advocación tiene su origen en 1260, cuando la tradición señala que la virgen María habló a un pastor, refiriéndose al lugar donde se ocultaban los restos de san Ildefonso, y bajo ellos, el de san Atilano. El pastor, llamado Pascual, fue a la iglesia y convención al párroco para elevar al obispo esta información, encontrándose todo tal cual le había dicho la Virgen. La imagen de santa María fue revistiéndose según la moda barroca, y especialmente tras el accidente de 1628, año en que la imagen se cae de su carro triunfante, y se precisa repararla, incorporándole un armazón de hierro. En la cima de la colina donde la Virgen le habló al pastor, se construyó una ermita, donde se veneró a santa María hasta la ruina del templo en 1792, trasladando la imagen a la iglesia parroquial de Bamba. También aquí se habla de diversos prodigios, como la lucha entre los pueblos de Madridanos y Bamba por la imagen, dejando a los bueyes que dirigían el carro la decisión de dónde se albergaría la imagen, decidiendo siempre ir a Bamba. La imagen es venerada de forma especial en torno a Pentecostés, siendo el lunes el día grande, pero acogiendo al resto de pueblos del entorno, que van a cumplir diversos votos a la Virgen durante dichos días. Aunque parece ser que nunca tuvo una cofradía titular establecida en su santuario, existe alguna referencia a diversas cofradías de Santa María del Viso en la comarca de Zamora: en 1501 aparece en las actas del Concejo de la ciudad una cofradía de Santa María del Viso y en 1697 existía una con dicha advocación en Moraleja, pero acabó extinguiéndose debido al conflicto con el propio santuario.

Cuando Zamora y su tierra se veía azotada por alguna catástrofe, tal como plagas de langosta, sequía, cólera morbo y otro tipo de calamidades, los sesmeros o procuradores que representaban a las diversas tierras de las comarcas del Pan y del Vino, solicitaban al Ayuntamiento de la capital que iniciara la petición al cabildo de la Catedral para la convocatoria de la Procesión de las Imágenes. Dos caballeros regidores, junto a los sesmeros, una vez que se tenía la aprobación del Cabildo, iban consensuando los días y las horas de llegada, mientras los canónigos anunciaban a las diversas curias de los pueblos la preparación de la procesión. Todo ello se regía por un ceremonial que aprobó el Cabildo de la Catedral en 1588 para establecer el cómo se desarrollaría dicha procesión. Cada imagen venía acompañada por las diversas parroquias y cofradías de su comarca, acompañando estas con sus estandartes, pendones, banderas y cruces, entre las que resaltaban los llamados Viriatos, banderolas de varios metros de longitud llevados por varios mozos y que representaban a las parroquias.

La Virgen de la Hiniesta bajaba de su camarín en su urna de plata, que era depositada sobre un carro que era portado por bueyes. Para abrir su reja, se precisaban dos llaves: una en poder del párroco de la iglesia y otra en manos del cabildo de la Catedral. Se dirigía a la ciudad entrando por la puerta de Santa Ana, siguiendo la calle Larga, subiendo por la actual calle de El Riego y entrando a la Plaza Mayor por Renova. En cambio, la bajada de la Virgen del Viso era más complicada, pues primero tenía que bajar desde su ermita a Bamba, donde pasaba la noche, siendo colocada en el lado del evangelio del templo. Se iniciaba la procesión al mediodía, siguiendo el orden establecido en la jornada previa, tal y como establecía el Orden de 1588: los pueblos de Moraleja, Bamba y Sanzoles tenían el derecho reconocido de ir los más cercanos a la Virgen, y los demás ganaban antigüedad según iban llegando a la ermita, guardando dicho turno para el traslado a la ciudad del día siguiente. La Virgen del Viso era recibida en la ciudad por los monjes franciscanos y jerónimos (cuyos conventos se encuentran en la margen izquierda del Duero), subiendo en su carroza por la cuesta de Balborraz. Antes de entrar ambas procesiones en la Plaza Mayor, era echada a suertes la prioridad en la procesión general, y la que ganaba, era la primera en pasar en la ida, invirtiendo el orden en la vuelta. En la Plaza Mayor esperaba toda la curia de la ciudad de Zamora, particularmente el Cabildo, así como sus instituciones municipales y las cofradías de la ciudad. Allí se saludaban los pendones y las diversas insignias de los pueblos, siguiendo el protocolo establecido: "los que vinieren con la ymajen de la Yniesta ora de los lugares que vinieren con la ymajen del Viso y luego bayan interpolados unos con otros" (Orden de 1588). Es decir, si pasaba primero uno de La Hiniesta, luego sería otro del Viso, intercalándose los pueblos, orden que se variaría en la procesión de la jornada siguiente, pasando primero uno del Viso y luego uno de La Hiniesta. Una vez que llegaban las imágenes se seguía un curioso protocolo: desfilaban las imágenes juntas hasta llegar a alguna estrechez, estableciéndose cual pasaba primero y luego turnándose hasta la siguiente estrechez. Es decir, la Hiniesta se colocaba a mano derecha y la del Viso a la izquierda, y al llegar a la estrechez de la Rúa, pasaba primero la Hiniesta, volviéndoe a poner a la misma altura en la plaza del Conde (Viriato), colocándose a mano derecha la del Viso y a la izquierda la de la Hiniesta. Al llegar a la estrechez de la Cruz de la Rúa (¿Concepcionistas?), se invertía el paso anterior: pasaba primero la del Viso y luego la de la Hiniesta, volviéndose a situar ambas imágenes a la misma altura en la plazuela de la Magdalena, quedando nuevamente a la misma altura. Este protocolo se establecía para evitar los graves conflictos que se establecían entre los pueblos, y que por desgracia llegaban en ocasiones a peleas con heridos graves. A la llegada a la Catedral, las imágenes eran entregadas al Cabildo, celebrándose en el templo las preces por la lluvia o por la calamidad que se quería resolver, y a su término se iniciaba la procesión hasta la iglesia de San Pedro, donde se montaba un altar portátil, siendo veneradas las sagradas imágenes bajo las reliquias de los santos patronos: la Virgen de la Hiniesta al lado del  evangelio y la del Viso al lado de la Epístola.



Carro donde era trasportada la Virgen de la Hiniesta hasta Zamora 


La noche era vivida también con bastante intensidad, siendo comparada a la noche del Jueves Santo. La ciudad se cubría de luminarias y acudían a la iglesia de San Pedro las cofradías penitenciales de la Vera Cruz y de la Cruz de San Frontis, con sus disciplinantes. En la jornada siguiente, las diversas órdenes religiosas y de forma especial, el cabildo de la Catedral, celebraban la Eucaristía ante las sagradas imágenes. Una vez finalizada, se organizaba la procesión con el mismo protocolo que el día anterior, teniendo prioridad la que el día previo había esperando. La procesión general hacía estación en los conventos del Corpus Christie y de las Concepcionistas, despidiéndose en la Plaza Mayor con los diversos saludos de pendones e insignias. La Virgen del Viso seguía el mismo recorrido, haciendo estación en San Juan de las Monjas (actual Santa María de la Horta) y en las Dominicas Dueñas, cogiendo el camino de Moraleja y llegando a Bamba, donde se celebraba una solemne novena, a cuyo término regresaba a su ermita. La Virgen de la Hiniesta no seguía el mismo itinerario: bajaba por la Cárcaba (actual Costanilla) e iba a hacer estación en los Remedios y en el convento de Santo Domingo. Desconozco si seguía después el camino de Valorio o subía por San Lázaro.

Según Amando Gómez "todo el siglo XVII es una contínua romería con las imágenes del Viso y de la Hiniesta, toros y cañas y épocas de miseria y abandono".Tenemos constancia de varias de procesiones:


En 1593, debido a la sequía, conocida por el milagro que curó a una niña tullida. 
En 1598, en abril, conocida por la cura milagrosa de un enfermo en el hospital de Sotelo de Zamora. 
En 1602, conocida por la curación de una pierna de un jinete caído de su caballo. 
El 1612, el 13 de mayo, registrada por el efecto inmediato al caer un importante aguacero cuando las imágenes entraban en la Plaza Mayor, acto presenciado por un arzobispo y varios obispos. 
En 1620, convocada por la sequía. 
En 1628, registrándose durante la procesión la caída de la Virgen del Viso desde su carro.
En 1650, convocada por la plaga de langosta.
En 1679, el 28 de mayo, llegan las imágenes a Zamora con motivo de la hambruna.
En 1680, convocada de nuevo por la sequía.
En 1700, rogativa por la falta de agua.
En 1703, nuevamente se trajeron las imágenes a la ciudad.
En 1713, rogativa por el estado de los campos y la plaga de langosta.
En 1720, 1723, 1726, 1734, 1737, 1738, 1739, 1742, 1743, 1744, 1750, 1751, 1752, 1753 y 1754 los procuradores solicitan la rogativa por la escasez de agua.
En 1757, 1764, 1767, 1772 se realiza la rogativa de las imágenes pero desconocemos la causa.
En 1773, se convocará la última rogativa de las imágenes.


La Procesión de las Imágenes se celebraba con toda solemnidad, participando todas las instituciones de la ciudad y de las comarcas. Pronto surgieron problemas protocolarios entre cofradías, instituciones civiles y eclesiásticas; así como el gasto comenzaba a ser excesivo. También el pensamiento ilustrado comenzaba a mirar con rechazo estas manifestaciones de fe. En el siglo XVIII comenzaron las protestas y el conde de Aranda, Corregidor del Ayuntamiento de Zamora, aducía en contra de la Procesión de las Imágenes "desórdenes y excesos escandalosos y ofensivas al culto y veneración debido a las sagradas imágenes". La rogativa de 1734, en la cual se registran diversos heridos en la procesión de la Virgen del Viso, obliga a abrir un procedimiento en la Chancillería de Valladolid. Fernández Duro, en cambio, indica que detrás de estas protestas estaban los grandes señores que pensaba que estas "distracciones" acababan haciendo ociosos a los campesinos y trabajadores. En 1764 parece que ya existe un movimiento dirigido a prohibir la procesión, orden que acabó llegando el 8 de mayo de 1773, cuando el Consejo de Castilla termina con esta tradición de forma irrevocable. A partir de esa fecha, los cultos deben celebrarse en sus propias iglesias, existiendo gastos registrados en el Ayuntamiento por las novenas celebradas, por ejemplo, en 1815 a la Virgen de la Hiniesta y a la del Viso, y en 1828 a la de la Hiniesta. A partir de estas fechas, la devoción a ambas imágenes va entrando paulatinamente en decadencia,  resaltando, por ejemplo, la ruina de la ermita del Viso en 1792.



Virgen de la Hiniesta en su urna de plata, regalo de los pueblos de la comarca del Pan. 


Habiendo consultado diversas fuentes documentales y conociendo algunas tradiciones orales, se puede plantear alguna duda con respecto a la Procesión de las Imágenes. En una fuente se habla de la presencia de la Virgen de Gracia, patrona de Sayago, en dicha procesión; justificándolo con que esta comarca también es fronteriza con la ciudad de Zamora, en este caso, por la zona de San Frontis. Pero conociendo que Almeida de Sayago dista más de 40 kilómetros de la capital, parece poco probable la presencia de dicha imagen según el ceremonial de las otras dos, cuya presencia en la capital se reducía a escasas 24 horas. Sobre la presencia de otras imágenes de la capital o de otros pueblos cercanos, sería más lógico, pero no he encontrado ninguna referencia en las obras posteriormente expuestas. Alguna vez se ha señalado la presencia de la Virgen de la Concha en la misma, pero no he encontrado ninguna cita textual. Es lógico pensar, según el itinerario seguido por la Virgen de la Hiniesta (calla Larga), que haría estación en San Antolín, su primera casa y templo de la patrona de la ciudad y sede de la cofradía que la visita anualmente, bien entrando en la iglesia, o bien saliendo la Virgen de la Concha a recibirla, tal y como supone monseñor Manuel Boizas. Aún así, repito que no he podido consultar ninguna cita explícita de este hecho.

La Procesión de las Imágenes no se ha vuelto a celebrar, pero ambas vírgenes han salido de manera extraordinaria con algún motivo. Ambas retornaron a Zamora con motivo de la exposición de las Edades del Hombre, celebradas en la Catedral en 2001. Ninguna de las dos ha vuelto en romería a la ciudad, solo la Virgen de la Hiniesta en el año 1992 con motivo de la coronación canónica de Nuestra Señora de la Concha, pero sin hacer el camino y siendo trasladada a la ciudad en un vehículo. La Virgen del Viso, la última vez que participó en una procesión, fue el 6 de diciembre de 1988, con motivo del año mariano convocado por el papa Juan Pablo II, limitándose el desfile a las calles del pueblo de Bamba.


Virgen del Viso


Bibliografía consultada:

Compendio histórico en que se da noticia de las... Imágenes de... María Santísima... en los santuarios de... (1726)
Villafañe, Juan de.

Breve noticia de algunas antigüedades de la ciudad y provincia de Zamora (1878)
Referencia de Jerónimo Martínez de la Vega, 1618.
Tomás María Garnacho.

Apuntes y noticias curiosas para formalizar la historia eclesiástica de Zamora y su Diócesis (1898)
Melchor Zataraín Fernández

Memorias históricas de la ciudad de Zamora, su provincia y obispado (1882)
Fernández Duro, Cesáreo

Historia general, civil y eclesiástica de la provincia de Zamora
Álvarez Martínez, Urcisino (1889)

La Virgen de la Concha y su cofradía. Apuntes (1943)
Monseñor Manuel Boizas López

Guía para visitar los santuarios marianos de Castilla y León. Encuentro Ediciones.

Bamba y su Santuario de Santa María del Viso. José Carlos de Lera Maíllo. 2012.


Otras entradas:

Virgen de la Hiniesta, Patrona de la Tierra del Pan (aquí)

Virgen del Viso, Patrona de la Tierra del Vino (aquí)