lunes, 19 de noviembre de 2012

Virgen de la Hiniesta



Anónimo, s.XIII
Parroquia de Santa María la Real de la Hiniesta
La Hiniesta (Zamora)



Talla románica venerada como la Patrona de la Tierra del Pan, además de protagonista de una de las Romerías más antiguas de España. La imagen aparece sobrevestida al modelo barroco, ocultando sus líneas románicas, siendo una imagen de la Virgen sentada sobre un trono con el Niño en su regazo. Según consta en diversos documentos antiguos, originariamente la Virgen podría tener la tez morena, siendo una de las vírgenes negras originales de la Península Ibérica. Recibe culto en el retablo del Altar Mayor de la Iglesia consagrada a su advocación, templo que nos muestra una portada gótica. La leyenda dice que fue encontrada en 1290 entre hiniestas (arbustos) por el Rey Sancho IV cuando iba de cacería, siendo trasladada a la ciudad y siendo depositada en la Iglesia de San Antolín, donde se veneraba a la Patrona de Zamora, la Stma. Virgen de San Antolín, posteriormente conocida como la de la Concha. El Lunes de Pentecostés se trasladó a la Virgen de la Hiniesta de Zamora a su lugar de hallazgo, donde se habría levantado un templo, primera romería presidida por los mismos reyes, en la cual seguramente participó todos los estamentos de la ciudad y probablemente otras imágenes. La crítica histórica ha demostrado que el pueblo de La Hiniesta ya existía en el s.XIII, incluso con el mismo nombre, y que también había un templo en dicho pueblo. Así pues se trataría de entronizar la imagen en una iglesia que se reconstruiría o se engrandecería, siendo bendecidas las nuevas obras en el trascurso de dicho Lunes de Pentecostés, rito del cual queda constancia al mantenerse la procesión alrededor del templo a la llegada de la romería. El rey Sancho IV estableció un privilegio para sus habitantes, los cuales los impuestos que pagaban iban destinados al mantenimiento del templo, cedido al Cabildo de la S.I. Catedral, costumbre que se mantuvo hasta el s.XIX, todo ello justificado al ser un templo de fundación real. Al año siguiente, al celebrarse la solemnidad de San Marcos y constando como obligación litúrgica la de peregrinar cada comunidad parroquial a otro templo, los vecinos de la Hiniesta decidieron asistir a la Iglesia de San Antolín, donde se invitó a la Cofradía de la Virgen de la Concha a volver el siguiente Lunes de Pentecostés al pueblo.

La Virgen de la Hiniesta fue una de las grandes devociones de toda la comarca y de la propia ciudad, a la cual acudía en rogativa cada vez que así lo precisaban los sexmeros, representantes de las comarcas del Pan, el Vino y Sayago, con el permiso del Concejo de la capital y del Cabildo de la Catedral, presidiendo la llamada Procesión de las Imágenes junto a la Virgen del Viso. Esta costumbre fue prohibida en el siglo XVIII. Su vinculación con la Casa Real fue también importante, resaltando, además de la confirmación de sus privilegios por diversos reyes hasta el s.XIX, la visita realizada por Felipe III en 19 de febrero de 1602. La última vez que la Virgen de la Hiniesta regresó a la ciudad de Zamora fue con motivo de la coronación canónica de Ntra. Señora de la Concha en diciembre de 1992, aunque durante la exposición de las Edades del Hombre en 2001 fue expuesta en la S.I. Catedral.

Sobre las procesiones extraordinarias que ha protagonizado, la mayor parte han sido en su venida a Zamora en la llamada Procesión de las Imágenes, compartiendo protagonismo con la Virgen del Viso. De las que tenemos constancia, citamos las siguientes:



En 1593, debido a la sequía, conocida por el milagro que curó a una niña tullida. 
En 1598, en abril, conocida por la cura milagrosa de un enfermo en el hospital de Sotelo de Zamora. 
En 1602, conocida por la curación de una pierna de un jinete caído de su caballo. 
El 1612, el 13 de mayo, registrada por el efecto inmediato al caer un importante aguacero cuando las imágenes entraban en la Plaza Mayor, acto presenciado por un arzobispo y varios obispos. 
En 1620, convocada por la sequía. 
En 1628, registrándose durante la procesión la caída de la Virgen del Viso desde su carro.
En 1650, convocada por la plaga de langosta.
En 1679, el 28 de mayo, llegan las imágenes a Zamora con motivo de la hambruna.
En 1680, convocada de nuevo por la sequía.
En 1700, rogativa por la falta de agua.
En 1703, nuevamente se trajeron las imágenes a la ciudad.
En 1713, rogativa por el estado de los campos y la plaga de langosta.
En 1720, 1723, 1726, 1734, 1737, 1738, 1739, 1742, 1743, 1744, 1750, 1751, 1752, 1753 y 1754 los procuradores solicitan la rogativa por la escasez de agua.
En 1757, 1764, 1767, 1772 se realiza la rogativa de las imágenes pero desconocemos la causa.
En 1773, se convocará la última rogativa de las imágenes.
En 1990, el 2 de agosto, en conmemoración del VII centenario de su aparición, recorriendo las calles de su pueblo junto a la Virgen de la Concha.
En 1992, el 6 de diciembre, vuelve a la ciudad de Zamora, para participar en la coronación canónica de la Virgen de la Concha, que tendrá lugar el 8 de diciembre, en la que participará en la solemne procesión jubilar.








Otras entradas:

La Procesión de las Imágenes (aquí)

25 - 04 - 2010 REPORTAJE: Rogativa de San Marcos (aquí)
24 - 05 - 2010 REPORTAJE: Romería de la Virgen de la Concha a La Hiniesta (I y II)
20 - 05 - 2013 REPORTAJE: Romería de la Virgen de la Concha a La Hiniesta (aquí)


LA LUZ DEL FAROL: Las pinturas de La Hiniesta (aquí)

jueves, 15 de noviembre de 2012

La Virgen y san Juan ante el sepulcro



Ricardo Flecha, 1995
Cofradía de la Santa Vera Cruz y Cofradía del Santo Entierro
Benavente (Zamora)


El paso se bendijo en Zamora en 1995, siendo las primeras imágenes de un grupo mayor que representaría el entierro de Cristo. Cuando su autor continuó tallando el conjunto, consideró que ambas imágenes no se incorporaban bien al resto del grupo, tallando otras diferentes. En el año 2001 desfiló por última vez en la procesión del Santo Entierro de Zamora. En 2002, siendo comprado el grupo por la cofradía de la Vera Cruz y el Santo Entierro de Benavente, se incorporó a la procesión del Santo Entierro en la tarde del Viernes Santo. El paso se encuentra durante todo el año en el Museo de Semana Santa de Benavente.

La cofradía de la Vera Cruz es la más antigua de la villa, constando su existencia desde 1482. Como es habitual entre las de su género, estaba vinculada a los franciscanos, teniendo su sede en lo que hoy es el Hospital de la Piedad, construido frente al convento de San Francisco. En 1679, levanta su propia capilla, la que hoy es conocida como ermita de la Soledad. Los siglos XVII y XVIII fueron de un importante esplendor para la hermandad, organizando con mucha solemnidad la procesión de la noche del Jueves Santo, como actualmente. En este desfile participan los pasos: la Cruz, la Oración en el Huerto, Ecce Homo, Jesús llevando la Cruz, la Desnudez y la Virgen de la Soledad.

La cofradía del Santo Entierro se funda para solemnizar la función del descendimiento y organizar la procesión del entierro de Cristo, vinculado a la parroquia de Santa María de Azogue. No conocemos la fecha de su fundación, aunque documentalmente consta su existencia desde el siglo XVIII. A esta corporación, está vinculada las Damas de Luz y Soledad, sección recuperada en el año 1998. En la procesión del Viernes Santo, desfilan los pasos: la Verónica, El Calvario, La Virgen y san Juan ante el sepulcro, la Piedad, Cristo Yacente y la Virgen de las Angustias. 

Ambas cofradías están "hermanadas", compartiendo presidente, aunque con una estructura propia, teniendo cada una de ellas su Alcalde Caballero, Mayordomo Mayor y Secretario. De manera conjunta asisten a las procesiones de ambas, compartiendo además desfiles como la procesión de las Palmas; la de Tinieblas, que se organiza el Martes Santo, trasladando los pasos a las respectivas sedes de ambas cofradías: Jesús llevando la Cruz y la Soledad a la parroquia de San Juan; y la Verónica, el Yacente y la Virgen de las Angustias a la parroquia de Santa María, o la del Domingo de Resurrección, en la que participan el Cristo Resucitado y la Virgen de las Angustias.


Bibliografía:

http://www.ssantabenavente.com/ Junta Pro Semana Santa de Benavente




Otras entradas: 

San Juan y Nuestra Señora (aquí)

Redopelo (aquí)
Jesús llevando la cruz (aquí)

martes, 13 de noviembre de 2012

Nuestra Madre la Virgen de la Amargura



Víctor de los Ríos, 1955 
Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno y Nuestra Madre 
la Virgen de la Amargura 
Palencia 



Imagen de talla que se venera en la capilla de Jesús Nazareno, anexa a la iglesia de San Pablo. Nuestra Madre de la Amargura desfila cada mañana de Viernes Santo en la procesión de los Pasos y el Sábado Santo en la de la Soledad, desfilando a hombros desde 2009. 


La cofradía se funda en 1604, vistiendo túnicas moradas desde 1614. Un año después la cofradía jurará la defensa del dogma de la Inmaculada Concepción. En 1635, la cofradía acuerda la compra de unos locales del propio convento para levantar su propia capilla y un "palacio" (casa de la hermandad), conservándose en la actualidad y sirviendo como sede canónica desde dicho siglo. La cofradía organiza varias procesiones a lo largo de la semana santa: el martes santo, en colaboración con la cofradía de Jesús de Medinaceli, se celebra la Procesión del Prendimiento; en la madrugada del Viernes Santo organiza la Procesión de Silencio y Penitencia; y en la mañana del Viernes Santo la Procesión de los Pasos. Además participa en la procesión del Santo Entierro desfilando con varias imágenes y el Sábado Santo con Nuestra Madre de la Amargura en el desfile de la Soledad. Los pasos de esta cofradía son: Jesús Nazareno "el viejo", Nuestro Padre Jesús con el Cirineo, la Verónica, La erección de la Cruz, Longinos y Nuestra Madre de la Amargura. Los cofrades visten túnica morada con galones dorados y el escudo de la cofradía, con un cordón dorado colgando de su cuello representando la cuerda con que se ató al señor Jesús.




Otras entradas:

Jesús Nazareno (aquí)
Jesús Nazareno con el Cirinero (aquí)
La Verónica (aquí)
La erección de la cruz (aquí)
Longinos o La lanzada (aquí)


jueves, 1 de noviembre de 2012

Cristo de los Milagros



Anónimo, s.XIV
Antigua y Venerable Cofradía del Santísimo Cristo de los Milagros
Salamanca


Crucificado que también recibía antiguamente la advocación de Santana (Santa Ana), por la capilla donde recibía culto, actualmente desaparecida y que se situaba en la calle que hoy se titula como Cristo de los Milagros. La talla tiene pelo natural con corona de espinas de plata, vistiendo numerosos faldones regalados por devotos. Era particularmente venerado por las mujeres cuyos familiares iban a la guerra, pidiendo su protección para ellos durante el combate. Durante siglos ha tenido mucha vinculación con la Iglesia de Sancti Spíritus, convento de las Comendadoras de la Orden de Santiago, donde se celebraba su novena y fiesta principal. En 1945 se trasladó definitivamente a dicha iglesia, recibiendo culto en el antiguo Coro del templo. Actualmente se celebra su fiesta el Domingo de la Ascensión, siendo precedida por un solemne novenario.




* La foto antigua procede de "Salamanca en la mano : noticias histórico-descriptivas acerca de la ciudad y sus monumentos, usos y costumbres, hechos más salientes de su vida, y de sus hombres". Enrique Eperabe. 1930