miércoles, 15 de septiembre de 2010

Nuestra Señora Virgen del Canto, Patrona de Toro



Anónimo, s.XIII
Cofradía de Ntra. Señora Virgen del Canto / Damas de la Corte
de Ntra. Señora Virgen del Canto
Toro (Zamora)



Talla gótica que representa a la Madre de Dios sosteniendo en sus rodillas a su Hijo. La advocación del Canto procede de la leyenda que explica el encuentro de una imagen de la Virgen cuando un labrador hundía en la tierra su azada, chocando entre los cantos con una superficie dura. Al volver a hundir la azada, escuchó un leve quejido además de saltar unas chispas, ante lo cual cavó en el terreno encontrando la imagen de la Virgen, siendo esta trasladada a la parroquia de San Juan de la Puebla, primer templo donde recibió culto. Todo ello fue seguida por una serie de milagros que desembocaron en su proclamación como Patrona de la ciudad y de su Alfoz, cuyos escudos aparecen en la ráfaga que rodea la imagen. Aunque se desconoce la fecha desde la cual recibe esta consideración, en un documento del siglo XVI se le cita como "la Dueña", recalcando así la marcada devoción toresana por la Virgen. Ya en el s.XVII y XVIII, la mención del patronazgo es explícita.

A lo largo del tiempo fue vistiéndose la talla, perdiendo sus formas originales y siendo revestida por mantos, sayas y rostrillos regalados por sus devotos. En 1941 fue restaurada parcialmente, vistiendo solamente sus mantos y coronas, hasta que en 2006 fue intervenida de forma más profunda, recomendando la retirada de todos los elementos añadidos. Fue coronada canónicamente el 5 de septiembre de 1954, acontecimiento para el cual se labraron dos nuevas coronas, realizadas por el prestigioso orfebre madrileño Lucas Cuyaubé. Su fiesta se celebra anualmente de forma solemne en su ermita, cercana al convento dominico de Sancti Spiritus, el 8 de septiembre, donde recibe el homenaje de los toresanos en una gran ofrenda que llena su camarín de flores. Desde el siglo XVI se cita una hermandad que tiene como titular a Nuestra Señora del Canto. Actualmente, además de una cofradía, también existe una corte de damas que cuida del ajuar de la Virgen, fundada en 1904.

La imagen no suele desfilar anualmente, sino en contadas ocasiones, con motivo de rogativos o eventos extraordinarios. Cuando sale en procesión, las andas son portadas por un número determinado de familias toresanas, que tienen el privilegio desde antiguo de cargar con la Patrona. Sus salidas procesionales suelen tener como meta la Colegiata, donde suele permanecer varios días, retornando luego a su ermita. Podemos citar algunas de las procesiones extraordinarias y cultos en las que ha participado la Virgen durante los últimos siglos:

En 1812, trasladado a Sancti Spiritus debido a la ocupación de la ermita por parte de los franceses.
En 1815, con motivo de la sequía y el hambre.
En 1822, retornó a su ermita desde el convento de la Concepción, tras la restauración del templo.
En 1834, debido a la epidemia del Cólera, quedando en la Colegiata cuatro años debido a la construcción de un cementerio a la vera de su ermita.
En 1838, fue trasladada al convento de la Concepción, donde habitó hasta 1876, retornando a su ermita.
En 1880, volvió a ser traslada a Sancti Spiritus, debido al estado de su ermita, a la cual volvió en 1885.
En 1896, volvió a regresar a su ermita, sin conocer dónde estaba anteriormente.
En 1954, el 5 de septiembre, con motivo de su Coronación Canónica, que tuvo lugar en la plaza de San Agustín.
En la década de los 70, hubo una salida conjunta de ambos patrones, el Cristo de las Batallas y la Virgen del Canto, como reafirmación de la fe católica ante la predicación protestante de una serie de grupos que llegaban incluso a apostarse en las puertas de las parroquias a intentar convertir a los fieles que salían de Misa.
En 2004, el 15 de agosto, por la conmemoración del 50 aniversario de su coronación canónica.
En 2006, el 7 de mayo, retornando desde la Colegiata a su ermita tras la restauración de la talla y de la capilla.
En 2010, el 11 de noviembre, en la recepción de la Cruz de los Jóvenes, con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud, junto al Cristo de las Batallas. Ambas imágenes fueron trasladadas de forma privada a la parroquia de Santo Tomás, desde donde salió la procesión que recibió la Cruz y el Icono de Santa María, presidiendo un Vía Crucis que llegó a la Colegiata.












 * Las fotos antiguas proceden del diario Imperio (1 y 3) y de una colección particular (2).


Otras entradas:

11-11-2010 REPORTAJE: Vía Crucis con la Cruz de los Jóvenes, el icono de santa María y los Patrones de Toro - JMJ (aquí, aquí y aquí)

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