miércoles, 7 de marzo de 2012

La Semana Santa de Zamora en el siglo XVII


Antonio Moreno de la Torre es nuestro particular "capillita" zamorano del barroco. Su profesión era merino, es decir, juez, por lo cual era invitado a diversas procesiones y actos lúdicos, que nos describe con verdadera pasión. Perteneció a 9 cofradías, siendo fundador de la Congregación de Nazarenos. Se recorría la mayor parte de las romerías y procesiones, no solo de Zamora, sino también de los alrededores, incluyendo Valladolid. Una pena no conservar todo su diario, pues nos daría infinidad de datos. Antonio nos habla de la Semana Santa del siglo XVII, una Pasión muy diferente a la actual, en la cual poco se detiene en los pasos, sino en aquellos aspectos que eran considerados más importante por las cofradías de entonces: la cantidad de cera y penitentes que salían en las procesiones, los sermones, las funciones religiosas... Sí nos debe hacer pensar que cuando va a Valladolid en 1678, sí describe los pasos, pues es testigo del desfile de los grandes conjuntos escultóricos, todavía portados por decenas de hombres (hasta sesenta en la Oración en el Huerto), montados completamente... Aspecto que incluso hoy no se puede ver, al ir la mayoría portado a ruedas. Pero eso será otra historia que ya contaremos. De Zamora nos hablará de las procesiones históricas: Vera Cruz, Congregación, Santo Entierro y Resurrección, agregando la procesión del Santo Ecce Homo en la tarde del Domingo de Ramos y la de la Vera Cruz de San Frontis. Poco nos habla de qué imágenes desfilaban, pero imaginamos que ya desfilaban los Nazarenos de la Vera Cruz y de San Frontis, posiblemente con una estampa muy diferente a la actual, pues hoy los conocemos tras reformas que cambiaron de forma muy importante su aspecto. Se cita los primitivos grupos de Jesús Nazareno, como Rodopelo (1668), hoy en Benavente, aunque no olvidemos que el Cristo tiene unos rasgos claramente de Ramón Álvarez, y el Clavarlo en la cruz, que entendemos sería el anterior paso de La crucifixión. También se cita a Nuestra Señora (la Soledad), imagen de la cual hablará cuando se cite la Procesión de las Imágenes, como préstamo de la Congregación a la Vera Cruz. Todavía no se habían tallado los actuales grupos de la Flagelación y de la Oración del Huerto, así como la primitiva imagen de Nuestra Madre de las Angustias (hoy en El Perdigón), la cual desfilaría con una piedad anterior. Es decir, estamos ante una Semana Santa cualitativamente diferente, vivida de manera distinta a como actualmente. Pasamos a transcribir lo que Antonio Moreno nos cuenta:

Año 1674:
Ha mes y medio que todo es llover; sin embargo, salió de Santo Domingo (1) la procesión (del) Jueves de Cena. 40 penitentes. Mucha cera.
No puedo dejar de advertir los sermones tan aventajados como (ha) habido esta Cuaresma, que han sido de admiración. Y los concursos grandiosos.
Viernes, La Pasión, el maestro de estudiantes. Asombro de predicadores, de la Congregación de Nazarenos. Acabó a las 5 y cuarto y con el agua se aguardó a las 6 y estuvo en pareceres si saldrá o no. Al fin salió sin los pasos del Rodopelo y Clavarlo en la Cruz, por el tiempo. Que en la limpieza de las calles no es creíble lo que se ha trabajado. Salió con el más número de congregantes que se ha visto jamás, por haber entrado muchos. Yo por no ir don Francisco Romero, que le tocaba ir a Nuestra Señora, me dieron este paso dejando mi cruz y me fue bien por ir al descalzo por los lodos. Agua que no es creíble. Se hizo en hora y media por no ir con lo molesto de los que llevan los pasos por las paradas. Algo llovía. Fue devotísima.
En la Catedral se llamaba a los oficios con una matraca desde la torre (a la) procesión del Santísimo Cristo del Entierro. Fue (...) Méndez en la iglesia, al entrar la Cruz 300 hachas grandes. (La procesión de las) Angustias fue grandiosa, el estandarte que llevó Salamanca, 414 hachas, sermón. Todo lucido. (Tardó) en salir, cesó el agua, cierto que todo fue para de limosna muy grande (... se) compuso de más de 500 hachas y 50 penitentes, etc.
(A) la Santa Resurrección, don Francisco de Valmaseda, por el tiempo no salió. 

Año 1676:
Día de Ramos, procesión del Santo Ecce Homo Fu(imos) el provincial, el que governaba y yo. Fue de las mejores que se han hecho. Día de mucha agua pero la función sin ella. Buenos sermones.
Semana Santa, las procesiones y el temporal el más lucido que se ha visto. Dios sea loado.

Año 1677:
Domingo de Ramos, 11 de abril , 1677. En la Catedral predicó el magistral famosamente. En San Francisco procesión del Santo Ecce Homo. Gran concurso en San Francisco por la novedad del lucimiento del aula, con fajas coloradas como en San Jerónimo, y capilla nueva debajo del coro, el San Sepulcro, su reja y monumentos con gran traza haciendo retablo que ha de servir en el altar mayor que se dore el nuevo.
Las procesiones muy ostentosas, si bien mucho aire. La mañana para los Congregantes como día de mayo, buena. Componíase de más de 80 mozos muy aseados, capitán don Francisco Pizarro; alférez, José de Oviedo; sargentos, Andrés Vidal y Sebastián, iban delante. La ciudad detrás con música. Mayordomo Valderas. Predicó el cura de Morales de Toro, licenciado (... Martín. El prior (de) Santo Domingo en las Angustias.
Domingo de Pascua, 18 de abril, 1677, en procesión de resurrección de la Horta, salió la compañía de toda gala. Era mayordomo don Francisco Romero. No hubo música. Predicó fray Antonio Gómez, ministro. 

Año 1678:
La Semana Santa celebráronse todas las procesiones con gran lucimiento. La de la Cruz, mayordomo el licenciado Puente; la Congregación, mayordomos los Zamoras, aunque no deja de haber muchos ricos achacosos, fue muy numerosa, que cada día entran. Predicó Montoto, que para hacernos llorar tiene espíritu. A mediodía en las Angustias estuvo el famoso el dicho Montoto, sermón con ceremonias lastimosas. A la noche el mandato, a la procesión de hachas. Fue la devoción grande que desde la plaza se ban arrodillando los de las 500 hachas hasta dentro de la iglesia, haciendo calle muy ancha para entrar el postrer paso con la música, devotos y devotas, y la Justicia que como yo iba, y otros, y la nobleza, y el clero con el cura, al pasar por la confusión de las hchas y arrodillados causó gran devoción. Y luego cada trozo llevaron a los que asistieron a los pasos a sus casas. Hubo refresco. De la del Santo Entierro, que es antes de ésta, lo ordinario. A mí ver es la mejor como entierro de Nuestro Padre. Asisten la ciudad y los devotos alumbran como entierro de Nuestro Padre. Asisten la ciudad y los devotos alumbran al entierro los cofrades que son muchos, cada uno al que le toca. Hubo 400 hachas blancas. Los ángeles a pares entre paso y paso (2). Ya se sabe muy ricamente vestidos con ricas joyas. El ángel de punta en blanco, la urna con armaos, la música con decir lo ordinario se dice todo. Predicó el Custodio, como son tan largas no se pueden comprender sino es aguardando al entrar en San Esteban y San Vicente, que los nazarenos vémonos en la campaña rasa del Calvario.
En San Frontis es lo mejor de disciplina por lo numeroso de los de sangre, que como el día fue bueno todo y todas se animaron, que en los monumentos y carestía de cera no se echaba de ver por que excedió a otros años.
Fiesta de la Santa Resurrección en la Horta. Es mayordomo don Pedro Maldonado. Dios nos dio buen hornazo con lluvia mansa, con que amaneció como día de Pascua. Hubo alarde para hacer las salvas. En lo demás lo ordinario, con música. Predicó Montoto, como suyo empezando con buenas gracias y el sermón con gran doctrina que otro como él no se ha predicado. 

(1): Recordamos que la Vera Cruz, tras fusionarse con la Pasión, salía cada año de un convento diferente: unas veces desde Santo Domingo y otras desde San Francisco.

(2): En las procesiones del Santo Entierro era habitual que niños vestidos de ángeles portaran los signosde la Pasión, algo que se ha pretendido recuperar el año pasado, pero de forma muy descontextualizada.

FOTOS: 1 - Nazareno de la Vera Cruz. 2 - Nazareno de San Frontis.

Información extraída de: Diario de Antonio Moreno de la Torre (1673-1679). Francisco Javier Lozarno Pinar y Luis Vasallo Toranzo.

2 comentarios:

  1. sería interesante saber cómo eran los hábitos de las cofradías puesto que, al parecer, los capuchones fueron introducidos en el siglo XIX por influencia sevillana, y recuperar las cosas propias, ¿no os parece?

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  2. Pues sí, en el caso zamorano, además debe venir recogido en un acta de la cofradía de la Vera Cruz. Entiendo que el hábito primitivo era el que hoy porta Jesús Nazareno, para penitentes en blanco. En otras ciudades, se conserva el morado, como el Nazareno de San Julián de Salamanca. Pero es algo que habría que estudiar. Un abrazo.

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