miércoles, 17 de agosto de 2011

Nazareno de San Julián




José de Larra Churriguera, 1716
Ilustre y Venerable Congregación de Nuestro Padre Jesús Nazareno
y el Santo Entierro
Salamanca


Imagen central del paso Jesús en la calle de la Amargura, aunque es conocido popularmente con el sobrenombre del Nazareno de San Julián, por la iglesia donde se venera. El grupo se va configurando a partir de la hechura del Nazareno en 1716, completándose con diversos personajes a lo largo del siglo XVIII hasta sumar siete figuras más. Con la talla de la Virgen, terminada en 1797 por Antonio Hernández, y habiéndose reducida el grupo a cinco figuras, queda configurado el paso, que ha permanecido prácticamente inalterable hasta el día de hoy. El grupo desfila en la tarde del Viernes Santo en la procesión del Santo Entierro, vistiendo el Nazareno una túnica bordada en 1948, desfilando sobre una carroza tallada en madera y adornada con seis faroles, además de llevar prendidas una pequeñas cruces de plata en recuerdo de los cargadores fallecidos. La figura del Nazareno es venerada en un retablo del lado del Evangelio de la iglesia de San Julián y Santa Basilisa.

La cofradía se funda con la aprobación de sus primeros estatutos en 1688, hundiendo sus raíces en los penitentes que acompañaban la imagen de un nazareno, propiedad de la Vera Cruz, que desfilaba en una de las procesiones penitenciales de la Semana Santa. Cuando la nueva cofradía manda tallar un nuevo paso y posteriormente organiza su propio desfile el Jueves Santo, comienza un largo pleito con la hermandad matriz e incluso sufre una división en su seno al trasladar su paso desde San Francisco a San Carlos Borromeo, solicitando los bienes de la misma dos facciones diferentes. La solución llega en 1724 con el reconocimiento de los derechos de la Vera Cruz a organizar las procesiones en Salamanca, y la incorporación, con su propio paso, de la Congregación en el desfile general del Jueves Santo. Cuando en 1806 el Obispado Tavira ordena concentrar todos los desfiles en el Viernes Santo, la Congregación participará en dicha jornada, tal y como sucede en la actualidad. Con la Guerra de la Independencia, San Carlos se cierra, la cofradía tiene que trasladarse a las Agustinas Recoletas y en 1810 se disuelve. Las imágenes son trasladadas a la Parroquia de San Julián y Santa Basilisa en 1811, reestableciéndose allí la cofradía al año siguiente. En 1942, en pleno esplendor de la cofradía, se decide tallar un nuevo grupo que complete la iconografía de la procesión del Santo Entierro, eligiendo dicho misterio y desfilando con él al año siguiente. Los cofrades visten túnica nazarena con cola y capillo, con un cíngulo al cuello y corona de espinas en la cabeza, portando una cruz al hombro.


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